Vie 16 Oct 2015 21:06

PERÚ: MACARTISMO Y EL SUICIDIO DIALÉCTICO DE UN RÉGIMEN AUTORITARIO

- 878 hits - 5/5 de 2 usuario(s) - - - 21:06

Ratio: 5 / 5

Inicio activado Inicio activado Inicio activado Inicio activado Inicio activado
 

suicidio de la clase dominante

por: oscar rojas

"...un “dilema de hierro”. “Si el régimen democrático permanece inerme o indiferente a enemigos que se valen de él para destruirlo, se ‘suicida de hecho’. Si por el contrario, restringe la libertad y viola la igualdad excluyendo a algunos, discriminatoriamente, se ‘suicida dialécticamente’, al negar sus propios principios”...."

Se proscribe a quien es considerado como un enemigo público. Por supuesto, como la proscripción la dictan las autoridades de turno, siempre termina tratándose de un enemigo del gobierno.

La Historia nos registra que las proscripciones en vez de aniquilar o desaparecer partidos políticos, se han convertido en el contexto para que los mismos se fortalezcan y desarrollen una mística que cimentaron generaciones y dieron o dan gobiernos de un consenso duradero, ejemplos son el frente amplio de uruguay o el peronismo argentino.

En lo político la proscripción al movadef o al fudepp los convertirán en héroes de la democratización, pues ellos plantean un derecho constitucional, lo demuestran en sus documentos y en sus actos. A aquellos movimientos o partidos políticos que se proponen un proyecto social, nacional profundo no les interesa la coyuntura efímera sino logros políticos así demanden años, pero conociendo el proceso latinoamericano y peruano sumado a su crítica situación social y económica, el tiempo será corto y sorpresivo.

El gobierno de Ollanta Humala, con un 80% de desaprobación, se ha convertido en el más fiel representante de los intereses de las transnacionales mineras y de un capitalismo que depende de los designios y planes principalmente Norteamericanos, lo demuestra últimamente entre otras atrocidades la incorporación con términos y disposiciones secretas al Tratado Trans- Pacífico (TTP: un tratado geopolítico que prepara una guerra comercial y real entre las Potencias China y EEUU fundamentalmente)(1). Esa postura obsecuente y genuflexa del gobernante ante una orientación Neoliberal sin que se lo proponga está dejando minado el camino de la sociedad peruana, el acrecentamiento de los conflictos de la población con los proyectos de la Gran Minería contaminante, el fundamentalismo de la clase dominante peruana, donde no da paso a alternativas económicas sino solo la de un grupo minoritario y de un puñado de familias que detentan el capital financiero, la prensa monopólica y las inversiones asociadas a las transnacionales mineras, están estrujando toda posibilidad de una salida política a esa creciente conflictividad social que es hoy el Perú.  Por ello los ascensos de las luchas y organización de su población no son sólo cuantitativos sino cualitativos y en un menor tiempo.

EL SUICIDIO DE LA CLASE DOMINANTE PERUANA.

Los militares haciendo política en la escena peruana, pero no cualquier militar, sino aquellos que han perpetrado crímenes de lesa humanidad y estando en el poder se sienten impunes. Gian Pietri(2) aprista, almirante que perpetró el genocidio del Frontón de 1986, es vicepresidente del segundo Gobierno de Alan García, portavoz del mismo tiene la visión militar represiva como es que deben llevar adelante la prevención social, al igual de su par, el ex militar S-2 de las FFAA, Urresti, enjuiciado por asesinar y hacer explotar al periodista Bustíos y ahora van saliendo otras denuncias como violaciones a mujeres hasta hoy impunes(3), ex ministro del Interior del actual gobierno peruano y candidato a la presidencia que promueve Ollanta Humala y Nadin Heredia (esposa del mandatario). Estos dos militares que participan en Política y son los que delinean y generan opinión pública, demuestra hasta donde se encuentra el poder represivo y la mentalidad castrense de los que gobiernan el Perú.

La imposición jurídica es una determinación política y no mero marco o razones de derecho, el ordenamiento jurídico no va trabar la voluntad política de la clase dominante, siempre encontraran los instrumentos justificatorios, el derecho aguanta todo si gana la opinión pública. Mientras que por el otro lado los proscritos acumulan y desarrollan la legitimidad de su lucha, a la larga la persecución como a los cristianos en la época romana anticristiana acrecentó la incorporación masiva de adeptos. Pero si queremos ver la reflexión jurídica citamos esta reflexión de un reconocido jurista argentino, Oscar M. Blando.

“…al tema estrictamente de lo que se da en llamar “control ideológico” de los partidos políticos y referidos al tratamiento del tema en estados con regímenes democráticos, lo que se discute es si determinado partido político puede o no ser reconocido y participar políticamente por defender determinados principios o concepciones que puedan considerarse atentatorias de la propia democracia. Algunos sostienen que se podría estar posibilitando el acceso al poder de quienes descree de la libertad y de la democracia. En suma se recrea el interrogante, ¿”la democracia es sólo para los democráticos”?.

Esto abre el rico e interesante debate que su momento se reflejó entre los constitucionalistas y politólogos argentinos: Jorge Vanossi, Alberto Spota, Mario Justo Lopez, Carlos Fayt, entre otros, que integraban la citada Comisión Asesora para la “reforma constitucional” en 1971 y manifestaron que se estaba en presencia de un “dilema de hierro”. “Si el régimen democrático permanece inerme o indiferente a enemigos que se valen de él para destruirlo, se ‘suicida de hecho’. Si por el contrario, restringe la libertad y viola la igualdad excluyendo a algunos, discriminatoriamente, se ‘suicida dialécticamente’, al negar sus propios principios”.

Sostenemos que constituye un peligroso antecedente que puede derivar en proscripciones y persecuciones políticas inadmisibles en una democracia, que se impida la participación de grupos, asociaciones y partidos políticos por lo que piensan, por su ideas o creencias.

Creemos que el único límite puede estar en la Constitución, pero sólo en el sentido profundo y último: no atentar contra ella, no violar su dogma, pero nunca cuando el tema está referido a aspectos instrumentales o de organización del poder. De lo contrario se abre el camino de la arbitrariedad. El tema es complejo, especialmente porque es evidente que violaría la Constitución y los Tratados Internacionales de DDHH. (4)

Como un asunto en particular, accesoria hay que ver a los partidos de izquierda tradicional y genuflexa a la derecha gobernante, ellos se han convertido en los mejores sirvientes a las políticas de la derecha, discursan de izquierda pero aplican planes de la derecha. Con la experiencia del populismo discursante de Ollanta Humala la población los conoce  y en su afán de presentarse como buenos candidatos al "sistema", están a la carrera de aparentar flacidez o deslindar contra los movimientos proscritos. Esa postura queda en la percepción del pueblo que son endebles, faltos de firmeza y es sabido que el pueblo sigue y apoya a los que afirman a los que están seguros de sus convicciones. Así dejan el terreno del proselitismo a la izquierda radical y consecuente.

En conclusión cualquier camino que tome la clase dominante macartista hoy está destinado a su suicidio. El actual panorama y sus actores políticos conllevan a ello, no existe hasta hoy una alternativa concreta, pues hasta declaraciones de políticos connotados sobre permitir la participación democrática a los exguerrilleros sin conflictos (ex premier Lerner entre otros) han sido desterradas de la discusión y a la sociedad peruana se le ha cerrado toda salida a una solución social y política.

 

------------------------------------------------------------

1 http://puntodevistaypropuesta.co/2015/10/13/peru-reflexiones-tras-la-reunion-anual-del-fmi-bm/

2  

3  

4  Oscar M. Blando es Doctor en Derecho, Profesor Titular de Derecho Político, Director de Departamento de Derecho Público y del Centro de Investigaciones en Políticas Públicas, Derechos y Gobierno de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario.

comments