Vie 23 Ene 2015 22:54

LA COMUNICACIÓN BIOQUÍMICA Y LA PAREJA HUMANA

- 1547 hits - Sin voto - - - 22:54 -

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivado Inicio desactivado Inicio desactivado Inicio desactivado Inicio desactivado
 

bioquimica del amor

(ENSAYO)

por: Dr. Roslyn Telmo Verde Gonzales

“Toda la humanidad se siente respetuoso ante ese sentimiento que se llama amor”

                     (León Tolstoi).

El concepto de pareja es poco entendida por la mayoría de personas, porque muchas personas viven casados por un buen tiempo, pero nunca han hecho vida de pareja, paradójicamente algunas personas, se conocen con un flechazo y comienzan una vida de pareja, es decir, estamos hablando de la química del amor, aquella fuerza magnética que es capaz de doblegar al más incrédulo de los seres humanos, he ahí el gran dilema que debe entenderse en su verdadera dimensión. La química del amor es el desborde de las hormonas y los neurotrasmisores hasta alterar por completo el organismo humano, Todo por amor, por aquella palabra mágica que reconforta el cuerpo y el alma, en ese viaje glorioso de fusión de dos corazones. Es decir el amor es un catalizador biopsicosocial necesario para la salud.

La antropóloga Helen Fisher ha estudiado mucho tiempo los caminos bioquímicos del amor en todas sus manifestaciones: lujuria, romance y apego, en sus diversas intensidades y llegó a la conclusión que el amor produce dopamina y que en proporciones correctas provoca energía intensa, alborozo, agudiza la atención y es el mejor tónico de la motivación. El amor nos hace más audaces, nos vuelve brillantes. Donatella Marazziti, Profesora de Psiquiatría en Italia, ha estudiado la bioquímica del mal de amores. Comprobó los niveles de serotonina en la sangre de los que han estado enamorados hasta la obsesión y comparó con otro grupo de personas que padecen de trastorno obsesivo-compulsivo, ambos presentan un desequilibrio de serotonina, son 40% más bajos que en las personas normales de modo que el amor y el mencionado trastorno tiene perfiles químicos similares, es decir, que el amor y las enfermedades son difíciles de diferenciar.

La química del amor y la formación de pareja humana están concatenados, todo vínculo afectivo tiene como resultado la formación de procesos bioquímicos en el cuerpo, estas reacciones pueden ser a favor o en contra del individuo, pero además de químico intervienen el inconsciente, de manera que en todos los seres humanos sin darnos cuenta, estamos seleccionando a nuestra pareja o las personas que nos caen bien o mal. Marco Tulio Cicerón, el ferviente orador romano, dijo en una ocasión: El igual con su igual fácilmente se reúnen. De manera que las personas que viven situaciones parecidas y que comparten muchos aspectos de la vida de manera similar, se pueden unir sin mucho esfuerzo, y aquellas personas que tienen un parecido en la mayoría de los aspectos dc la vida, están en condiciones de formar parejas duraderas, eso es la premisa del amor verdadero.     

La relación de pareja constituye el vínculo interpersonal más complejo del ser humana; multiplicidad de factores de índole sociológicas, personológicas e interactivas influyen en su estabilidad, solidez y satisfacción. Buscar una pareja es una de las empresas que con más entusiasmo inician las personas, pero al mismo tiempo una de las que tienen más probabilidades de fracasar, por eso es imprescindible realizar algunas aclaraciones conceptuales que nos ayudarán a entender este complicado tema. La pareja humana se abordada principalmente desde la óptica de la psicología. La formación y desarrollo de la pareja es un fenómeno común en la etapa adulta.

La atracción inicial se funda principalmente en cualidades bastante superficiales como el atractivo físico, el carácter gregario, el porte y el hecho de compartir intereses. Después La relación es reforzada por determinantes sociales, por el hecho de ser considerado una pareja, por sentirse confortable con la presencia del otro y por factores similares. Toda  pareja inicia entonces una etapa de compromiso e intimidad, la cual culmina en una mayor atracción entre los dos, es así que poco a poco se va consolidando una relación que trasciende el tiempo, y llena de gratitud a sus componentes, a la pareja humana. Según el Psicólogo Abram Maslow, en su famoso triángulo, después de las necesidades biológicas, de seguridad, luego ubica como una necesidad importante, el amor y pertenencia.

En la actualidad las personas están más propensas a vivenciar insatisfacción con la relación de pareja, al mismo tiempo se sigue optando por la unión como proyecto de vida, prueba de ello son los altos índices de divorcio a nivel mundial y también los altos índices de segundos y terceros matrimonios. Nada apunta hacia la desaparición de la pareja, pero sí hacia una ruptura y distancia, con modelos tradicionales de relación que ya no son funcionales, ni a los individuos, ni a la sociedad en su conjunto. Asimismo las influencias que ejerce la dinámica de la sociedad caracterizadas por apariencias, superficialidades y otros también hace lo propio en la coyuntura actual, es decir la crisis de pareja no se reduce a los tradicional sino también a los excesos que prevalecen en la actualidad. Por eso los psicólogos recomiendan formar una pareja estable después que haya pasado la tormenta del romance pasional, de manera que el amor requiere de tiempo y paciencia.

Para la psicología, la relación de pareja, es uno de los objetos de estudio más complejos, tanto desde el punto de vista teórico como metodológico. Es la esfera más privada del ser humano, su estudio impone invadir lo íntimo-personal, lo cual exige un enfrentamiento ético, muy difícil de abordar. Por otra parte, las teorías actuales enfocan su estudio en las determinantes sociológicas y en los aspectos interactivos.  Los estudios se enmarcan y llegan hasta la sexualidad humana. Las teorías existentes no ofrecen un camino metodológico para su estudio, puesto que no dan suficiente luz para entender la necesaria interrelación dialéctica entre lo intrasubjetivo e intersubjetivo.

Las Principales Determinantes de la Pareja Humana

Una de las grandes dificultades actuales es la problemática de roles de género, muy establecida en las décadas pasadas y que ahora entran en contradicción; otro de los criterios es la estabilidad. En la actualidad, el amor y la felicidad individual de cada miembro se colocan en el plano de valoración superior. Otras cuestiones son: la necesidad de libertad y de unión, la armonía emocional y los proyectos de vida a nivel individual y social. Existen determinantes personológicas que no se pueden soslayar en la capacidad de hacer la pareja y disfrutar del vínculo, para entender este problema planteamos como aspectos principales los siguientes:

La Autovaloración: Sentimiento de la propia estima, cómo el individuo se percibe a sí mismo, su autoestima y cómo cree que lo perciben los demás. Esta autovaloración o autoestima es un punto de partida favorable para poder iniciar el vínculo de pareja, porque las personas que se quieren a sí misma, están en una situación favorable para poder querer a otras. Cuanto más se valoran personalmente, más éxito tendrán en mantener y edificar su relación de pareja.

 La Capacidad Comunicativa: Depende cómo aprendemos a comunicarnos, si somos capaces de transmitir a los demás no sólo mensajes informativos o regulativos, sino también nuestro lenguaje no verbal. La capacidad comunicativa, es en realidad la competencia comunicativa, una de la piedra fundamental para poder mantener a flote, la pareja, aun en medio de las adversidades. La comunicación de pareja debe ser: sincera, profunda y constructiva. No solo importa el qué se dice, sino lo más importante es el cómo se dice. No existe nada más peligroso en la pareja humana que la hipocresía o doble moral, decir una cosa y hacer otra cosa muy distinta a lo planteado. La vida de toda pareja humana depende de su capacidad comunicativa. Los adelantos científicos y tecnológicos han hecho del mundo más cercano para la comunicación, las Nuevas Tecnologías  de Información y Comunicación son bondades y desgracias al mismo tiempo, dependen del uso que se les da, ahora hay menso comunicación en los hogares y hasta en las parejas, todos viven conectados con el mundo virtual y alejados de su escenario más cercano, es ahora que las parejas se conocen menos.

Los Códigos Emocionales: Son aprendidas originalmente en la familia, implican significados personales sobre el amor y una gama de comportamientos que genera. En síntesis debemos administrar de manera correcta la inteligencia emocional. Las investigaciones demuestran que las personas que provienen de hogares bien estructurados, son más exitosos en sus vínculos de pareja, mientras que los hijos de hogares divididos, o disfuncionales, son más propensos al fracaso, porque sus esquemas  mentales tienen un referente distorsionado de la familia y sus valores o principios morales y éticos son poco importantes, de ahí que es importante tomar conciencia de que la parte emocional, en la formación de la pareja humana. No pueden sobrevivir las parejas en ambientes emocionalmente fríos.

Los Proyectos en Común : este es el aspecto más importante de la pareja humana, todo vínculo humano centrado en sueños y proyectos consensuados y compartidos, mantienen estables estos lazos de amor y de cariño. La razón de la pareja es compartir las metas, aquellas metas que nacieron al fragor de las reflexiones profundas, el motivo del por qué vivir y luchar. El hombre es producto de su contexto, como diría José Ortega y Gasset “Yo soy yo y mi circunstancia” en ese sentido la pareja es producto de sus circunstancias, de sus momentos estelares y favorables, de aquellas casualidades fortuitas de la vida, de aquellos minutos decisivos, del maravilloso mundo de interrelaciones humanas, del proceso histórico y social, por eso el hombre al hacer frente a las adversidades, necesita una compañera a su lado con quien compartir sus sueños y si los sueños son compartidos, entonces, se les avizora un buen porvenir, la razón central de una pareja es la cooperación mutua para salir airosos de cualquier adversidad

El Concepto de Género y la Pareja Humana.

El género como categoría es un conjunto de cualidades, de rasgos y modos de comportamiento que distinguen socialmente al hombre de la mujer; cuyo análisis se constituye en una herramienta importante para interpretar las relaciones de poder en el marco de las estructuras socioeconómicas y la superestructura jurídica, ideológica y política, que dan lugar a esas identidades y relaciones que a su vez son influidas por ellas. El género se constituye en una transversal donde interactúan las categorías de: participación, equidad e igualdad, empoderamiento e interculturalidad. Es concebido como una construcción socio-cultural e histórica que asigna ciertas características y roles a grupo de individuos con referencia a su sexo.

En consecuencia, existe mucha confusión sobre la acepción de género; para entender mejor el significado de género debemos dejar de hablar de hombres y mujeres como sexos, para referirnos al conjunto de ideas, prescripciones y valoraciones sociales sobre lo masculino y femenino; los dos son necesarios, no debe sustituirse sexo por género. Son cuestiones distintas, pero complementarias; el sexo se refiere a lo biológico y el género a lo construido socialmente, lo simbólico.

 De modo que “Género” es la apreciación conceptual que incluye los aspectos psicológicos, sociológicos, culturales, axiológicos y pedagógicos sobre la mujer y el varón, el vínculo entre los sexos y el ejercicio de la maternidad y paternidad. Cuando hablamos de género en sexualidad nos referimos a las expectativas, valores, prescripciones, mandatos, etc., pertinentes al varón y a la mujer en un contexto determinado.

La disciplina que usó primero la categoría de género para establecer una diferencia con el sexo fue la psicología en su vertiente médica: John Money lo utilizó en 1955 y posteriormente Robert Stoller lo desarrolló. En su estudio de trastornos de la identidad sexual (1968), llega a la conclusión lo que determina la identidad y el comportamiento masculino y femenino no es el sexo biológico, sino el hecho de haber vivido desde el nacimiento las experiencias, ritos y costumbres atribuidos a los hombres y mujeres; en conclusión la asignación y adquisición de una identidad es más importante que la carga genética, hormonal o biológica. Anita Woolfolk (2000) en su libro Psicología Educativa nos dice “La cultura influye de manera importante en las creencias sobre lo que significa ser hombre o mujer. En las culturas modernas los padres y escuelas juegan un papel importante”.

Estas apreciaciones nos obligan a aclarar el Rol e Identidad de género; el primero, es la expresión pública o social que asume su rol personal, cómo el individuo construye, reconstruye e interpreta lo que la sociedad ha construido para el género que tiene, es de mediatización personalizado y, por tanto, más moldeable y no siempre el rol de género que asume el sujeto le pertenece. El segundo, es la conciencia y el sentimiento íntimos se ser hombre o mujer, masculino o femenino o ambivalente, que constituye el proceso jerárquicamente esencial, activando de las restantes, en tanto la persona estructura toda su sexualidad a partir de la mayoría en que vive como parte de esa totalidad.

Finalmente releyendo a Octavio Paz en un ensayo titulado la imposibilidad del amor, es fácil deducir que el amor tiene muchas condicionantes y que parece imposible, por eso para formar una pareja se debe tener en cuenta todos los aspectos antes mencionados y por último no existe una fórmula mágica para formar una pareja, en ese sentido todo el análisis es personal y el aspecto decisivo lo determinan sus integrantes, porque en el mundo todo está determinado por el cambio, por ese motivo es necesario interpretar el amor y la pareja humana con el filtro de la dialéctica, entender eso, es interpretar la realidad en movimiento, de esa manera nos evitaremos los futuros sufrimientos humanos. Concluyo este ensayo con las palabras de Erich Fromm: “El amor es una respuesta satisfactoria a la existencia humana”.

comments