Dom 14 Dic 2014 11:47

Quien fue ese Otro, Peruano, que hemos Odiado o Ignorado

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Viaje a Tombuctú

 

Acabo de volver del Viaje a Tombuctú con el alma remecida y las lágrimas intactas. La ópera prima de Rossana Díaz me hizo revivir los apagones que conocí en Lima a inicios de los noventas, el coche bomba de Sendero, la bestialidad de los militares y Soda Stereo para olvidar.  El apagón nos hacía prender una vela, tocar una guitarra y cantar para no pensar. Y si en algo se pensaba, era a donde huir de un Perú asediado por una guerra de la cual no éramos parte, o más bien sí, pero no queríamos verlo. No éramos cómplices de los atentados, y menos de la violencia que Sendero imponía. Esa guerra era de ellos, y entre ellos y nosotros, había más que distancia. Nos cuidábamos de hablar con quien no conocíamos por si era de Sendero. No entendíamos qué pasaba, pero sentíamos lo suficiente como para rechazar el accionar terrorista de ese grupo.

Y hacíamos planes imaginando en qué país podríamos seguir viviendo, dejando atrás una realidad que nos era ajena. Como los personajes de la película, ni nos preguntábamos porqué un grupo de peruanos actuaba con esa violencia. O cuando los militares disparaban al aire para parar los buses, mostrábamos los papeles sin hacer preguntas. Teníamos veinte años, no sabíamos qué pasaba en el país y volvíamos a casa para escuchar Indochine o Charly García, probando amores inciertos.

    Yo no recuerdo haber hablado con mi familia peruana de entonces sobre las razones de los atentados o de los apagones que vivíamos callados, esperando que pasara la tormenta. Nuestro miedo era solo nuestro y las razones del Otro no existían. El Perú era como dividido en dos. Nosotros y los "locos" de Sendero y del Ejército. Mientras ellos se mataban aquí, sabíamos abrazar el cielo y en ello dibujar aviones, y contemplar el mar para soñar con Tombuctú, como en poesía lo recuerda la película.

Andrea Patriau y Jair GarciaAndrea Patriau y Jair Garcia

  Han pasado varios años desde el despegue, acaso el retorno,  y Rossana nos enfrenta a lo que quisimos olvidar. Pero también nos invita a preguntarnos quien fue ese Otro, peruano, que hemos odiado o ignorado, y que un día nos tocará mirar y escuchar. En 2011, Rocío Silva Santisteban, refiriéndose a "las mujeres militantes de grupos subversivos", escribió en la revista Droit et Cultures: Serait-il possible d’écouter et lire ces témoignages pour tenter de comprendre leur position ? Ce qu’elles pensent du Pérou, de la nation et de leur propre processus de radicalisation ? Ces questions sont aujourd’hui sans réponse, que traduciré así: "Sería posible escuchar y leer sus testimonios para tratar de entender su posición ? Lo que piensan del Perú, de la nación y de su propio proceso de radicalización ? Esas preguntas están hoy día sin respuesta". Felizmente, parte de la actual juventud de este país está rescatando la voz del Otro. Tal es el caso con Memorias en conflicto de Mati Dietrich 

 http://vimeo.com/70344949

   Aqu í vamos a morir todos de Andrés Mego 

http://www.dailymotion.com/video/x10ztsb_aqui-vamos-a-morir-todos-2012-documental-50-min-peru_shortfilms

 que trata de un tema también abordado en  Viaje a Tombuctú . Invitación al viaje interno de un guión aún por escribir en la historia del Perú.

FUENTE DEL ARTICULO:

http://blogs.mediapart.fr/blog/anouk-guine/010614/viaje-tombuctu

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