Sáb 13 Dic 2014 20:50

Primer Coloquio Peruano sobre el Conflicto Armado Interno

- 2508 hits - 5/5 de 1 usuario(s) - - - 20:50 -

Ratio: 5 / 5

Inicio activado Inicio activado Inicio activado Inicio activado Inicio activado
 

Crónica del primer coloquio peruano sobre el conflicto armado interno

9 de Julio 2014, 8am: El aire y la luz de Ayacucho son desgarradamente embriagadores y anuncian siempre vientos nuevos. Del aeropuerto, voy a Radio Wari para anunciar el programa del coloquio internacional que organizo sobre ‘Clase, Género y Construcción de la Paz en el Perú: 1961-2014'. Empieza hoy en la Casa jesuita Matteo Ricci y nos auspician el Groupe de Recherche Identités et Cultures (GRIC) de la Universidad de Le Havre en Francia, la Asociación Nacional de Detenidos, Secuestrados y Desaparecidos del Perú (ANFASEP) de Ayacucho y el Movimiento Ciudadano por los Derechos Humanos de Ayacucho. Un lujo.

Hace dos días, también fui recibida por Carlos Fernandez Loayza en su programa Meridiano de Radio Filarmonía en Lima:

 

 

 

Génesis: Ayacucho mi amor

Cuando, en el contexto del diploma de género de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) que seguí en los años 1990 y donde fui formada por Narda Henriquez, trabajé con la Federación de Clubes de Madres de Ayacucho a través del Centro de Promoción y Desarrollo Poblacional (CEPRODEP) y su directora Isabel Coral, la experiencia fue tan impactante que me había prometido volver para seguir trabajando sobre el quehacer de los movimientos de mujeres de sectores populares y en particular campesino de esta región del Perú. En 2010, interesándome por primera vez en las mujeres que protagonizaron el conflicto armado al incorporarse en los años 1980 a lo que para ellas es el ‘Partido Comunista del Perú’ (PCP), también conocido como ‘Sendero Luminoso’ (SL), y queriendo trabajar sobre los abusos de algunos mandos de este grupo contra jóvenes mujeres, tomé conciencia de que dos grandes figuras de esta organización eran ayacuchanas: Edith Lagos, muerta en combate a los 19 años de edad, y cuyos funerales históricos en la ciudad de Huamanga en 1982 la inmortalizaron, lo cual hizo que sus enemigos hasta dinamitaran su tumba

 y Augusta La Torre, figura central del ‘PCP’ y fundadora del Movimiento Femenino Popular (MFP) al inicio de los años 1970, quien murió en 1988 durante un congreso partidario y tuvo por lo contrario funerales clandestinos sin que hasta ahora se sepa dónde está su cuerpo.

 Viniendo de los estudios sobre ciudadanía, multiculturalismo y género, también del feminismo materalista, y trabajando desde hace años sobre los derechos humanos de las mujeres y la colonialidad del poder, quise legitimamente conocer mejor las mujeres del Movimiento Femenino Popular que en los años 1970 se estuvieron preparando para la ‘guerra popular’ según las enseñanzas del maoísmo. Quise conocer personalmente las mujeres en vida que fueron parte de este movimiento y entraron a la guerra en 1980.

 

Quise entender las razones por las cuales, desde su perspectiva, querían alcanzar la justicia social y una ciudadanía digna para las clases obrera y campesina a través de la lucha armada. Quise interesarme en las seguidoras de Augusta la Torre, sin moralizar su elección por entrar en el ‘Ejército Guerrillero Popular’, sin juzgarlas, de manera desapasionada y crítica, como la ciencia social me lo enseñó.

En 2011, gracias a Pilar Coll -tan recordada, querida, y gran defensora de los derechos humanos- quien intercedió por mí en el penal de mujeres de Chorrillos, pude hablar por primera vez con Elena Yparraguirre y llegar a conocer a varias de sus compañeras. En 2012, decidí por así decir ‘salir del penal’ y dar un salto hacia afuera para empezar entrevistas extramuros con ex militantes. El informe de la CVR (2003) dice en la sección ‘Violencia y desigualdad de género’ del capítulo 2: ‘Llama la atención los escasos estudios sobre las mujeres en el PCP-SL’. En 2011, Rocío Silva Santisteban pregunta en la revista Droit et Cultures: ‘¿Sería posible escuchar las voces de las mujeres militantes de grupos subversivos para comprender las modalidades según las cuales han adoptado las mismas estrategias de violencia que sus homólogos masculinos? ¿Sería posible escuchar y leer estos testimonios para intentar comprender su posición? ¿Lo que piensan del Perú, de la nación y de su propio proceso de radicalización? Estas preguntas están hoy sin respuesta.’ Así, después de escuchar las historias de vida de varios.as protagonistas del conflicto armado, decidí, al final de 2013, organizar un coloquio que juntara a investigadores.as que trabajan también sobre los hombres y las mujeres de los grupos armados que ocuparon un lugar central en la historia del Perú.

Somos muchos en trabajar sobre la guerra desde nuevas perspectivas

Lanzé la convocatoria en las redes internacionales y nacionales de ciencias sociales como se lanza una botella al mar, el día que, en abril 2014 -gracias a Manuel Valenzuela Marroquín que me ayudó en la búsqueda de un local- el decano de la facultad de Humanidades de la Universidad Federico Villareal nos dijo que quería auspiciar el evento. La convocatoria empieza con las siguientes palabras: ‘Según el historiador Franklin Pease, hacer una historia de la subversión en el Perú con elemental seriedad, requiere disponer de información confiable, casi nunca al alcance del investigador. Trabajar sobre grupos alzados en armas que se organizaron en el marco de la 'lucha de clases' desde los años 1960, es tarea difícil en la medida en que significa trabajar sobre la clandestinidad… Este coloquio se presenta como la oportunidad de descubrir y visibilizar historias que quedaron ocultas, con el fin de cuestionar la manera en que se escribe y se vive el pasado y presente del Perú. Nos interesaremos en la manera en que los dos grupos y las respectivas organizaciones afines a ambas, han pensado la articulación entre relaciones sociales de sexo y de clase (al interior del grupo y para con la sociedad civil), en función del orden social y económico existente, y de la necesidad que tuvieron sus integrantes de forjarse una identidad política colectiva para transformar la sociedad y construir un Estado alternativo.’ Y sigue así : 

http://static.mediapart.fr/sites/all/themes/mediapart/mediapart_v4/images/external.png) 100% 50% no-repeat;">http://www.red-redial.net/america-noticia-8350.html

 La recepción de las propuestas de trabajo fue un momento de pura gracia. Llegaron desde Brasil, Alemania, Venezuela, Colombia, Francia, Argentina y Perú. Descubrí entonces que más peruanos y extranjeros de lo que pensaba, trabajan sobre el conflicto interno. Esas propuestas iban, entre otras, desde el estudio de la poesía escrita por Edith Lagos y Milagros Chavez (MRTA), hasta ‘El paradójico rol de las mujeres de Sendero Luminoso y las razones detrás de su negativa a seguir combatiendo’, pasando por ‘La participación política de las mujeres en las guerrillas latinoamericanas’, ‘Un análisis discursivo de testimonios de prisioneras políticas del Perú’, y ‘La vida en libertad de mujeres peruanas sobrevivientes a prisión mayor de 15 años por delito político’. El interés del público estudiantil es también fuerte: me escribieron desde Bélgica y USA para decirme que querían asistir al coloquio. Me escribieron estudiantes del norte del Perú y de Lima para saber si ibamos a replicar el evento en otras partes del país.

Un miembro del comité científico me dijo : ‘Estás haciendo lo que a mi me hubiese gustado hacer en algún momento… así que el hecho que tú lo hagas es un logro’. Un profesor de la Universidad Nacional San Cristobal de Huamanga (UNSCH) me confesó: ‘Hace tiempo que nosotros los peruanos debimos haber hecho eso’. Y la investigadora peruana Luisa Dietrich de la Universidad de Viena, me escribió : ‘Me parece sumamente interesante, particularmente las diferentes vertientes de las mesas que propones. Felicitaciones nuevamente y ojalá que surjan nuevas perspectivas críticas.’

¿Somos ‘Fachada de Sendero’?

El coloquio suscitó mucha expectativa en Lima y en Huamanga, en particular por la incorporación de la categoría de clase social y por el tiempo estudiado en el texto convocante : 1961-2014. Sin embargo, en Lima, algunas personas del ámbito académico se preocuparon por la sospecha -prejuicio y rumor- de que sea un evento ‘pro-sendero’. Otras, del mismo ámbito, no lo vieron así a pesar de haber leído el mismo texto. Diremos que esas suspicacias no solo expresan miedos, sino que reflejan, en el mejor de los casos, una ausencia de interés de diálogo con investigadores que tienen posturas y propuestas de narrativas o memorias que no son las propias. En el peor de los casos, se trata de practicar una censura 'no oficial' y de mantener una colonialidad del poder intelectual y político en un cierto sector académico y de derechos humanos.

Desde Lima, se dijo que el texto de la convocatoria ‘justificaba la lucha armada’, o peor aún, que el conjunto de la gente involucrada en el coloquio era ‘fachada de Sendero’, y que, además, habíamos ‘utilizado’ a los integrantes de ANFASEP. Otra persona escribió a un grupo de gente que no estaba de acuerdo con la propuesta aunque fuera ‘debatible’ y que por lo tanto no iba a ir a Ayacucho, y dijo en una reunión de DDHH que el texto era ‘la versión de Sendero’. Cobardemente, estas personas escogieron la peor forma de crítica porque no escribieron, no asumieron ni firmaron un texto para denunciar nuestro coloquio, quitándonos la posibilidad de responder directamente. El comité científico era compuesto por investigadores cuya trayectoria académica es impecable y todos habían validado la convocatoria: Riccardo Badini, Universidad de Cagliari, Italia ; Camille Boutron, Institut de Recherche pour le Développement, Francia ; Caterina Canyelles Gamundi, Universidad de Barcelona, Catalunya ; Mark Cox, Presbyterian College, USA ; Mercedes Crisóstomo Meza, Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima ; Maritza Felices-Luna, Universidad de Ottawa, Canadá ; Ramón Grosfoguel, Universidad de Berkeley, USA ; Mario Meza, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú ; Kimberley Theidon, Universidad de Harvard, USA ; Manuel Valenzuela Marroquín, Universidad Nacional Federico Villarreal, Perú. Que nadie venga a insultarlos. Todas y todos me apoyaron durante el proceso de elaboración y selección de trabajos que nos llegaban. Ese elenco de personalidades y el trabajo de evaluación que nos dimos, invalida por completo las voces que quisieron desacreditar nuestra labor por la vía difamatoria, práctica bien pequeña en un medio donde debería reinar la libertad académica. Uno de los miembros del comité me había dicho : ‘Hace tiempo que esperaba una convocatoria así’, otros colegas peruanos me felicitaron por este texto y las perspectivas críticas que abre y que para muchos son necesarias para tener una comprensión más profunda del conflicto y su origen. Desde el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), algunos dijeron también que la convocatoria no era para nada ‘pro Sendero’. Así que fuerzas no faltaron para seguir adelante. Era la primera vez que en el Perú se organizaba un coloquio con publicación de convocatoria, y quise el ingreso al evento totalmente libre y el micrófono, más que abierto, con preguntas directas al ponente (y no en papelitos como se suele hacer). Ya es hora que los peruanos y las peruanas puedan hablar libremente de lo que fue una de las guerras más sangrientas de la historia de su país.

Ya habíamos avisado claramente en nuestro texto : ‘ser llamado ‘terrorista’ es común en un medio donde el discurso oficial y el discurso académico se funden en una versión única’. Si nuestros opositores hubieran leído atentamente el texto, se hubieran percatado que dentro de los ejes de trabajo, invitamos a recibir trabajos sobre las violaciones de DDHH (abusos, explotación y violaciones sexuales) contra mujeres por parte de algunos cuadros de Sendero Luminoso. Alentamos también investigaciones sobre la voluntad de control y erradicación de la homosexualidad por parte de los grupos alzados en armas, e invité personalmente a Tito Bracamonte del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) para que participe con una ponencia. Estamos aquí bien lejos de cualquier apología a Sendero. Además, por decisión colectiva, tuvimos que excluir una propuesta de ponencia que carecía de perspectiva crítica sobre el marxismo.

Como lo dije en la clausura del evento, el proceso de preparación del coloquio reveló que el mundo académico está profundamente dividido, y que algún día, nosotros también tendremos que reconciliarnos a pesar de no ser enemigos antagónicos. Debo suponer que el motivo de la censura es político, pero no hay cosa más baja, para un académico o un activista de derechos humanos, que comportarse como la policía política, es decir, reproducir la atmósfera de persecución y de santa inquisición ya fabricada por los medios de comunicación, el poder judicial y el servicio de inteligencia del Perú.

Los invitados invisibles

Invité a varias personas especialistas del conflicto armado interno para que sean ponentes, entre ellas, varias colegas feministas. Una sola persona no me contestó, pero no dudó en hablar mal de la convocatoria en reuniones públicas. Otra persona me contestó que el tema era importante y el coloquio necesario, pero que se iba a quedar en el público. Otra me dijo que no podía venir por estar ya ocupada, pero supongo que no veía la convocatoria con buen ojo. Otra más me contestó: ‘Hola Anouk, gracias por la invitación. Me parece interesante el coloquio, pero sabes bien que en el Perú abordar un conversatorio que tenga como exigencia señalada grupos y períodos de investigación como el que estás planteando es difícil (no solo nombras participación cultural sino grupos dentro de la organización post período de violencia política). De allí que sea fácil entender que tu comité científico esté lleno de extranjeros, y que tú misma lo organices. Hay una mirada más amplia, pero para los peruanos resulta ser algo complicado formar parte de un tipo de coloquio planteado de esta manera. Agradezco tu invitación otra vez, pero me he visto enfrentada a tanta locura sobre este tema, del cual además sigo escribiendo, que prefiero participar solo como una simple ponente. Y tú más que nadie sabe que este país agota.’ Hubo también el caso de una persona que invitamos y se entusiasmó para ser ponente, ya estaba casi confirmado, pero a última hora dejó de contestar los mensajes. Contacté a algunos profesores de la UNSCH que conozco personalmente y que invité a ser expositores. Lamentablemente, porque algunos de ellos sufrieron persecución política hace poco en el seno de su universidad, no pudieron ser ponentes ni asistir al evento por temor a ‘ser vinculados al PCP-SL’. También invité a mis colegas de Perú y USA especializados en ‘literatura y violencia’, pero no recibí ninguna respuesta, salvo de mi amigo José Antonio Mazzotti. Tania Romero, peruana, fue la que tuvo más coraje al hablar de las poéticas desde el encierro con un análisis muy fino de la poesía de Elena Yparraguirre y de Milagros Chavez (MRTA). (De paso, felicito aquí el grupo Anima Lisa, la asociación Citio Ciudad Trans-Disciplinar y el grupo de Psicología Forense y Penitenciaria de la PUCP por su proyecto de poesía ‘Márgenes de la memoria’ desde el Penal Castro Castro, con la creación de poemas experimentales escritos por los reos y proyectados sobre monumentos públicos de Lima.)

También fui hasta la casa de Oswaldo Reynoso, a quien esperé sentada en el parque frente a su casa por más de una hora.

 

Como dijo Beto Ortiz en la Casalit en 2013, ‘todos fuimos a la casa de Oswaldo Reynoso’. Tenía en mis manos las 8 paginas de la convocatoria acompañadas de una carta de presentación e invitación para que haga una charla. Como no aparecía, decidí dejar el documento a una persona de confianza que vive en su edificio. A pesar de tener mis datos, Oswaldo no se manifestó. Fui a su casa el 9 de abril 2014, día en que se dio en todo el país la ‘Operación Perseo’ contra miembros del MOVADEF. ¿Será que eso lo asustó? Oswaldo es capaz de aparecer en la FIL o Casalit para hablar de su época ‘subversiva’ en Ayacucho, pero cuando se trata de hablar seriamente, en Huamanga, de temas entorno al conflicto armado, ¿porqué no aparece ?

¿Nuestras fuentes de financiación?

Hubo otras críticas que consistieron en afirmar sin fundamento que habíamos recibido fondos de gente vinculada al MOVADEF, con el argumento de que habían querido convencer a extranjeros de organizar tal coloquio. A su vez, algunos simpatizantes del MOVADEF nos acusaron de haber sido financiados por alguna ONG ligada al ‘imperialismo yankee’. Primero, esas personas tienen que saber que la mayoría de los ponentes fueron peruanos y no ‘extranjeros’, segundo, que los foraneos que trabajan sobre el conflicto interno y que participaron en este coloquio, incluso quien escribe estas líneas, no fuimos ni somos manipulados por ninguna agrupación, que nadie nos presionó y que nadie nos ofreció dinero para organizar tal evento. Es más, este coloquio no costó un centavo a la única institución extranjera que respaldó el evento, la Universidad de Le Havre donde soy profesora titulada y miembro permanente del Groupe de Recherches Identités et Cultures (GRIC), y conste que no tuvimos ningún auspicio financiero de Perú o del extranjero. Los ponentes presentes en Ayacucho viajaron por sus propios medios, y los que no pudieron viajar hicieron su ponencia por Skype. ¿El afiche del coloquio? Avenida Wilson, Lima. ¿La constancia de asistencia? Escrita y firmada por Sarah Hatchuel, directora del GRIC, a quien agradezco por alentarme constantemente en mis actividades de investigación. ¿El programa del coloquio? Escrito en Word por mí y fotocopiado gentilmente por los nuevos amigos de Huamanga. El gasto más importante que asumí fue una llave USB para internet movil.

Elaboración, organización y espacio: el via crucis

Lo más arduo fue conseguir un local para el evento. En diciembre 2013, se tenía la idea de realizarlo en la Universidad Pedro Ruiz Gallo de Chiclayo, pero el profesor que iba a ser mi co-organizador empezó a bajarse del tren y lo descarté en el equipo organizador. Siguió otro co-organizador que me había propuesto su apoyo para conseguir el local usado por el Gremio de Escritores, pero no tuve más noticias. ‘Así es en Perú’, me dijeron algunos. Paciencia. De ahí, en enero 2014, volví a ver a Luis Rodriguez Toledo, un estudiante de historia que en 2012 había estado en un curso mío en la San Marcos. Luis es miembro fundador del Grupo de Investigaciones Histórico-Sociales ‘Annalicemos Historia’ (AH). Al inicio de este año, me invitó a un taller sobre ‘Izquierda y Revolución’, taller que fue entonces censurado por esta universidad. Viendo ese ambiente de recorte de libertad intelectual, le hablé de mi proyecto de coloquio y se entusiasmó con la convocatoria, volviéndose mi nuevo co-organizador. Hizo unos aportes valiosos al texto y agradezco al equipo de AH, en particular a Michael Napán y a Viviana Hilario por su apoyo. También agradezco a Ponciano del Pino -quien fue una de las primeras personas que consulté- por sus críticas y comentarios sobre mi texto. A Gonzalo Espino (profesor de literatura) también por haberme animado desde el inicio a tener un eje de trabajo sobre las producciones culturales del PCP-SL (literatura, música, artes plásticas). Agradezco principalmente a Maritza Felices-Luna de la Universidad de Ottawa por sus aportes en la estructura de la convocatoria, y porque su trabajo sobre la articulación entre ciudadanía y participación de las mujeres en grupos armados abre nuevas vías de investigación.   

Casi nos ilusionamos con la Universidad Villareal en el mes de abril. Pero poco tiempo después, recibimos la noticia de que la presidencia de la institución no quería auspiciar el coloquio. Empezó entonces un sinuoso camino en búsqueda de un local. Nadie dice ‘no’ de entrada, pero después de la alegría inicial, recibía todo tipo de excusas y a veces silencios para justificar la imposibilidad de auspicio. Fui recibida muy cordialmente en la Villareal, la Universidad de Ciencias y Humanidades (UCH), La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la PUCP (IDEHPUCP) -gracias al apoyo de Felix Reátegui que agradezco mucho-, la Universidad del Callao, el Colegio de Abogados, la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, el Instituto Raul Porras Barrenechea, el Centro Cultural del Comité de Administración del Fondo de Asistencia y Estímulo de los Trabajadores del Sector Educación (CAFAE) y el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA). Las personas que me recibieron estaban entusiastas con el coloquio y se mostraron dispuestas a apoyarnos con el local. Sin embargo, pasaron los días y algunos me dieron respuestas negativas, mientras otros no se volvieron a contactar. La única persona que me dio una respuesta inmediata fue el director del IFEA, confesando que su institución ‘no tiene el coraje’ para tocar esos temas. Desde el IEP, mostraron mucho interés con buena disposición para difundir el evento y proponer expositores, pero se instaló poco a poco el silencio. Alentada por Lurgio Gavilán que aquí agradezco por sus ganas de apoyarme, escribí también a un profesor de la UNSCH que me contestó : ‘A mi particularmente me motiva auspiciar la propuesta, pero no puedo tomar la decisión de manera particular, sino de manera colegiada…realicé la consulta a los profesores de la universidad de Huamanga. Lamentablemente no podremos auspiciar el evento que Ud. propone debido a la circunstancia de crisis en la que se encuentra nuestra institución. Será para otra ocasión.’

ANFASEP, Matteo Ricci y el coloquio: la luz al final del tunel

Denise Ledgard, directora del Lugar de la Memoria, se mostró también muy entusiasta y me apoyó en la busqueda de una fecha, por lo cual le estoy muy agradecida, pero lo impidió el calendario de las primeras actividades por la memoria histórica del neonato LUM. Sin embargo, al ser invitada a la inauguración del mismo, conocí a dos personas maravillosas: Adelina García, presidenta de ANFASEP y Yuber Alarcón Quispe, de la ONG Apoyo para la Paz.

Adelina García Adelina García

 

 

Escucharon mi historia y las dificultades encontradas para el coloquio en Lima, a lo cual respondieron que no habría ningún problema para auspiciarlo en Ayacucho. Este encuentro en el LUM sucedió precisamente cuando Mercedes Crisóstomo Meza -profesora en la PUCP y conocedora de Ayacucho por su trabajo sobre la historia del Frente de Defensa de Ayacucho- me ayudaba entonces activamente para encontrar un local en esa región. Después de leer la convocatoria y reunir la junta directiva de ANFASEP, Yuber me dio a elegir entre el local de esta asociación o el auditorio de la casa jesuita Matteo Ricci. Por las facilidades de infrastructura, escogí la Casa Ricci, cuyo director, el Padre Francisco Chamberlain, actuó conmigo como un hermano y se mostró a la altura de las circunstancias de un coloquio atípico.

Le dirijí el siguiente correo : ‘Estimado Padre Chamberlain… antes que nada, le quiero agradecer profundamente por recibirnos en su Casa, cuyo espiritu humanista nos permitirá llevar a cabo un evento importante para la historia de Ayacucho y del Perú. Siguen aún abiertas las heridas y estoy convencida de que un espacio tal como la Casa Matteo Ricci, será el lugar ideal para el diálogo. En vista de la inauguración del evento, quisiéramos tener el honor de escuchar, antes que nadie, sus palabras, tan valiosas y necesarias, a fin de enrumbar a los ponentes y al público a un debate alturado y sereno sobre la participación de las mujeres y de los hombres en el conflicto interno.’ También quiero agradecer al angel de la Casa Ricci, Julio César Heredia, quien me ayudó con una extrema amabilidad y eficacia.

Algunas personas me contaron que tranquilizó (y confundió) que el evento se realice en la casa Ricci, que gustó la participación y las palabras del jesuita Chamberlain al inicio del evento

Padre Francisco Chamberlain Padre Francisco Chamberlain

  y que sus palabras, felicitando el encuentro, llamando al diálogo y la escucha para el perdón y la reconciliación, deben ser parte de la futura publicación del coloquio que estoy co-editando con Maritza Felices-Luna. Y debo aquí agradecer a Yuber Alarcón, Sol Huamani y Edilberto Jimenez por todo el apoyo que me dieron en Huamanga, de inicio a fin (hasta tengo el honor de tener entre mis manos la obra maestra  Chungui  que me regaló Edilberto, gran retratista del drama de la guerra que vivieron los pobladores de Chungui en Ayacucho).

Así, mientras Lima se cerró a la posibilidad de auspiciar el coloquio por temor a tocar un tema delicado y aún tabú en la historia del país, Ayacucho, que fue el origen y el centro del conflicto interno, nos recibió con los brazos abiertos. Adelina y Yuber me habían dicho que no temían el debate y que los puntos a abordar en el evento son muy importantes. Me encontraba por fin con gente que estaba libre de autocensura y de miedos. Como lo dije en las palabras inaugurales del coloquio, las madres de ANFASEP, habiendo perdido a sus familiares desaparecidos por las Fuerzas Armadas del Perú, y buscando hasta hoy los cuerpos y la justicia, encarnan la herida abierta de este país, razón por la cual tuvieron la generosidad, inteligencia y sabiduría de auspiciar el coloquio. Personalmente, no podía soñar con mejor destino para el evento que tuvo lugar los días 9 y 10 de julio 2014. Un honor ser respaldados por las primeras víctimas del conflicto y por las mujeres -lideradas por Mamá Angélica- que más resisten  contra la impunidad de crímenes de guerra cometidos por los militares peruanos.

Mamá Angélica Mamá Angélica

 

El coloquio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Ese fue el programa oficial del coloquio :

9 de Julio de 2014

Discurso de Francisco Chamberlain, Casa Matteo Ricci 6–6.10pm

Discurso de Adelina García, ANFASEP 6.10–6.20pm 

Discurso de Anouk Guiné, organizadora 6.20–6.30pm

LAS MUJERES EN COMBATE:

ARMAS, GÉNERO y LIDERAZGO

6.30pm

Johanna González, Universidad del Rosario, Colombia 

Rocío Maldonado, Universidad Autónoma Metropolitana UAM-Xochimilco, México

Mujer guerrillera: ¿líder revolucionaria o carne de cañón? La participación política de las mujeres en las guerrillas latinoamericanas, casos de Colombia y Perú.

6.55pm: Preguntas

Rocío Maldonado Rocío Maldonado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7.10pm 

Monica Vasconcellos Cruvinel, Universidad de Campinas (UNICAMP), Brasil
Mujeres en trinchera: Un análisis discursivo de testimonios de prisioneras políticas del Perú

7.35pm : Preguntas

Monica Cruvinel Monica Cruvinel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aqui un video que resume en parte su trabajo de doctorado y que fue presentado en el coloquio:

 

 

7.50pm

Liliam Karina Dianderas Solís, Psicóloga, Centro de Atención Psicosocial, Perú

El paradójico rol de las mujeres de Sendero Luminoso y las razones detrás de su negativa a seguir combatiendo

8.15pm: Preguntas

 

 

10 de Julio de 2014

10am Visita al Museo de la Memoria  de ANFASEP

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PANEL I

ACTORES DE LA GUERRA Y PRODUCCIONES CULTURALES

4pm

Heeder Soto, Saywa Films, Alemania

Caminantes de la memoria: Protagonistas del conflicto interno desde la antropología visual

4.30pm: Preguntas

 

4.45pm
Gysella Jessica Ayre Orellana, Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Argentina

‘Sus canciones las cantan los senderistas’¿Disciplinar al huayno, a sus cantautoras y consumidores-as? Género, performance crítica, consumo y castigo

5.10pm Preguntas

5.25pm
Oscar Gilbonio, Agrupación Cultural Ave Fénix, Venezuela

Relaciones de género en el PCP-SL: Del destacamento de guerrilla urbana (1988) a la Agrupación Cultural Ave Fénix (1996)

5.50pm Preguntas

Oscar Gilbonio Oscar Gilbonio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PANEL II

LAS MUJERES ENCARCELADAS:

PRISIÓN, TORTURA y MEMORIA

6.10pm
Tania Romero, Universidad Paris 8, Vincennes-St Denis, Francia
Poéticas desde el encierro: entre resistencia y empoderamiento en la producción literaria de las presas del PCP-SL y el MRTA

6.35pm: Preguntas

Tania Romero Tania Romero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6.50pm

Pilar M. Garcia-Rosell, Psicóloga, Perú

Pilar Garcia-Rosell

Pilar Garcia-Rosell

La vida en libertad de mujeres peruanas sobrevivientes a prisión mayor de 15 años por delito político

7.15pm: Preguntas

7.30pm

Julio Vargas, Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), Perú
Entre la represión física y la denegación simbólica. La experiencia de la violencia estatal en las memorias de tres dirigentes de los SUTEP

7.55pm: Preguntas

Julio Vargas Julio Vargas

 

8.10pm: Palabras finales, Anouk Guiné.

Si bien muchos académicos no asistieron por autocensura o rechazo, tuvimos el privilegio y el honor de ver gente sencilla, muy humilde a veces, y muchos jóvenes entre el público presente, lo cual quiere decir que hay una demanda por este tipo de evento y encuentro de parte de la población, por lo menos en Ayacucho, cuna de este conflicto.

A pesar de las limitaciones tecnológicas (conexión internet-skype) que a veces dejaron vacíos, me consta que, gracias a este coloquio, varios investigadores que viajaron de Lima pudieron conocer a protagonistas del conflicto interno o personas que representan sus voces y que también habían viajado hasta Huamanga. Si bien por temor y desconocimiento, no siempre se dio una conversación espontánea entre los participantes en el público, 'ni se pudo siempre ligar posturas teóricas y/o hallazgos de los ponentes con las vivencias, enfoques e intereses del público presente' -como me hizo notar Rita Carrillo M.- se formaron sin embargo puentes de comunicación entre investigadores del conflicto y personas ligadas a las luchas sociales. Así, los integrantes del Viejo Topo (disidentes del ‘pensamiento Gonzalo’) se hicieron públicamente presentes, al igual que ex representantes del MOVADEF en Ayacucho, y un miembro de la revista Vórtice,

 

lo cual fue una oportunidad para algunos investigadores que suelen tener dificultad en encontrar información de primera mano, sea porque hay temor en ir a los penales, y más temor aún en entrevistar a ex detenidos o ex militantes fuera de los penales.

 

También recibí un correo de las integrantes del Movimiento Hijas del Pueblo (MHIJAS)  -duramente golpeadas por la ‘Operación Perseo’ y sus consecuencias sobre la libertad de expresión y pensamiento en el Perú- que se puede leer en la página Facebook del evento (porque no censuramos a nadie), junto con mucho más material (resúmenes de ponencias, artículos, etc…):

 

Uno de los méritos del evento fue crear vías de diálogo constructivas para todas las partes, defendiendo la idea de coloquios que evitan ser reservados a una élite intelectual y a veces aislada de la realidad. La memoria del conflicto armado no es el feudo o señorío de nadie porque su todavía cruenta secuela atañe a todos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De la misma manera, porque así lo quisimos, no todos los ponentes eran académicos. Habló por ejemplo de Oscar Gilbonio, ex detenido e integrante de la agrupación cultural Ave Fenix que ‘surge en las frías celdas del presidio de Canto Grande como una necesidad de espíritus empeñados en desarrollar arte y literatura en un ambiente de aislamiento absoluto, vejaciones y restricciones; constituyéndose en una voz de los insurgentes de finales del siglo XX. Desbordando la naturaleza opresiva de los muros difundió boletines y plaquetas, promovió la poesía mural, organizó exposiciones de pintura, conversatorios con escritores, encuentros musicales y, con fines de autoformación, el taller de narrativa ‘José Saramago’. Publicó narraciones infantiles, relatos y poesías. Varios de sus miembros, en libertad o aún purgando condena, continúan su labor creativa y poseen obras inéditas.’

 

    Durante el coloquio, entonces, tanto desde los ponentes como desde el público, hubo una pluralidad de posturas que se expresaron libremente. Tampoco pretendieron hegemonía ni ‘tomaron el evento’ y no hubo ‘proselitismo’, como temían algunos. Lamentablemente, las voces del público no fueron mediadas por una animación-moderación especial, como lo hubieran querido algunas personas con el fin de alentar más diálogo y más libertad de expresión aún. No hubo registro o lista de asistencia a la entrada para que nadie se sintiese 'fichado'.

En conclusión, las universidades peruanas aún están en la incapacidad de organizar un coloquio de esta índole, porque sobre el conflicto armado interno, mucha gente no quiere hablar ni deja hablar. El Perú está como paralizado en este período de su historia, y pasarán varios años antes de que se pueda debatir o investigar sin sentir la espada de Damocles encima. Muchos académicos y estudiantes tienen hoy día que autocensurarse. Quise dar vida a este coloquio para tratar de desatar nudos, y durante el evento, a pesar de saber que el servicio de inteligencia estaba presente -ya nos conocemos y de hecho era bienvenido- la gente pudo tomar la palabra con confianza. Poco antes del coloquio, me encontré con un chico peruano que había empezado una maestría de antropología en la PUCP, pero que al ver que su tutor y las autoridades de la universidad no lo dejaban trabajar de manera crítica sobre el conflicto, tuvo que abandonar. Hoy día, esta persona, cuya investigación es apasionante, no quiere divulgar sus resultados por miedo a ser más estigmatizado de lo que ya ha sido por una parte del gremio académico de la PUCP. Como lo escribió hace poco Eduardo Adrianzen en Caretas (31.07.2014), el sistema universitario actual es ‘caduco al vender ideas que ya pasaron en otros países, complaciente porque defiende el statu quo, y conformista porque se busca un rebaño de alumnos…falta debate, investigación, preguntones y lectura’. Nos toca seguir la tarea emprendida con este primer coloquio, y en este sentido agradezco a la periodista Flor Rodriguez por su profundo interés y por querer seguir adelante con un bello proyecto en gestación, a modo de continuación del evento, así como a los peruanistas que me están contactando para integrarse a la investigación sobre el conflicto desde nuevos ángulos. Finalmente, quiero decir a los jóvenes investigadores del conflicto armado que no dejen que la censura y autocensura gobiernen su mente y su pluma, que ningún trabajo de investigación es ‘neutro’, y que de la libertad intelectual que nos tomemos -junto a la tarea de descolonizar la producción hegemónica de saberes que rige las universidades peruanas y algunas ONGs de DDHH- dependerá en parte el tiempo que tome cerrar las heridas de la guerra, judicializar los casos de crímenes de guerra aún no resueltos, y avanzar hacia un Perú con justicia social.

FUENTE.:publicado en agosto 2014 en Mediapart (Francia) http://blogs.mediapart.fr/es/edition/mediapart-en-espanol/article/130814/cronica-del-primer-coloquio-peruano-sobre-el-conflicto-armado-interno

comments