Sáb 26 Feb 2011 13:13

MÁS ALLÁ DE LA EDUCACIÓN PERUANA EN EL SIGLO XXI

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Por Alberto Chamán Portugal

Educacion socialista? INTRODUCCIÓN

El presente artículo se escribe en contextos –internacionales y nacionales- que al experimentar complejas y especiales situaciones marcan interesantes perspectivas para las naciones oprimidas, pueblos del mundo y el proletariado en tanto clase dirigente y revolucionaria. En ambos escenarios las crisis económicas, no sólo periódicas sino más irreversibles, conllevan relaciones que inexorablemente desembocan en atizadas embestidas sociales, políticas e ideológicas. He ahí una nueva crisis mundial del sistema capitalista-imperialista y como la misma muestra no solo la senilitud del sistema sino principalmente su decadencia y ruina que marca los estertores de su finitud y al mismo tiempo se reaperturan espacios para gestar las bases de la construcción del socialismo en el tercer milenio.

Como gran ley social la lucha de clases –económica (reivindicativa), política (conquista del poder político) e ideológica (marxismo-leninismo-maoísmo)- penetra absolutamente todo y deja de manifiesto las tormentosas e irremediables grietas del aún moribundo sistema, así como las perspectivas del advenimiento de la sociedad socialista como antesala de la sociedad de armonía y libertad, es decir la sociedad comunista.

La marcha inexorable de la sociedad a través de los modos de producción, desde la Comunidad o Comunismo Primitivo, pasando por el Esclavista, Feudal, Capitalista para arribar al Comunismo obedece enteramente a objetivas leyes sociales, por consiguiente su advenimiento es invariable, empero no se trata de que por inercia se darán las transformaciones sociales como algunos piensan. Eso es mecanicismo, por tanto idealismo. Se trata de que los seres humanos en tanto miembros de clases sociales y portadores de ideas y, por tanto, de acción y voluntad sean los gestores de esas grandes transformaciones económico, sociales y políticas. Así, las más progresistas clases sociales y más avanzados los individuos son quienes han de asumir su papel en la historia y desencadenar los procesos de construcción de lo nuevo y demolición de lo viejo.

 

CONTEXTO INTERNACIONAL: Colusiones y Pugnas interimperialistas. Combates y resistencias de los pueblos del mundo y sus vanguardias.

El contexto internacional se caracteriza por el descalabro del sistema capitalista-imperialista cuyas injustas consecuencias recaen, como de costumbre, sobre las golpeadas espaldas de las naciones oprimidas y pueblos del mundo. Demás está señalar que las pugnas y colusiones entre las potencias imperialistas (Imperialismo Yanqui, Unión Europea y Social imperialismo chino) son la dinámica de las mismas en su desesperación por “frenar” la decadencia del sistema y abrirse paso, sepultando al contrincante, asi sea por tiempo efímero. Asimismo, la pauperización de las condiciones de vida de las masas populares a nivel planetario se compara con las más sórdidas épocas de barbarie contra la humanidad. Por el lado del pueblo y la clase –proletariado- queda claro que: ¡El más alto derecho humano, es el derecho del pueblo a transformar la sociedad! Esto lleva a trabajar más arduamente para forjar vanguardias comunistas de nuevo tipo que desempeñaran un papel preponderante en las decisivas décadas por venir, puesto que el siglo XXI le pertenece a la humanidad en su progreso, bienestar y plena dignificación.

Resulta inconcebible apreciar, en pleno tercer milenio y pese al impresionante desarrollo de la ciencia y la tecnología, las más monstruosas desigualdades económicas y sociales entre naciones, sociedades, clases sociales e individuos. Hoy más que ayer la riqueza social, producto en gran medida de la sobre explotación de la fuerza de trabajo humana mediante la plusvalía y el feroz saqueo de los recursos naturales principalmente de las naciones oprimidas, es acumulada en menos manos por lo que su redistribución es inmensamente injusta. Un ejemplo muy ilustrativo de lo que planteamos lo constituye el caso México que, en tanto nación oprimida, se encuentra sumida en una oleada neoliberal que tiene sumido casi al 75% de su población en el limbo de la pobreza y la extrema pobreza y paradójicamente tiene a Carlos Slim como el hombre más acaudalado del planeta. Ese hermano país de casi 100 millones de seres humanos experimenta una decadencia social y estatal sólo comparable con la hermana Colombia, gobernada por paramilitares y genocidas

CONTEXTO NACIONAL: Neoliberalismo contra la nación en formación, la sociedad peruana en su conjunto, el pueblo y la clase.

Desde hace algunos años hasta la actualidad los grupos de poder económico en el Perú, especialmente las transnacionales junto a la pigmea burguesía peruana, sea burocrática o compradora, se encargan de propagandizar hasta más no poder que la economía peruana es la mas “solvente y sólida” de la región. Los gobiernos de turno hacen eco de aquello y la prensa reaccionaria además de tergiversar la realidad y manipular la información hace lo propio. Se pretende embaucar al pueblo haciéndole creer que vive en el país de las maravillas y que debería sentirse orgulloso y conforme con el statu quo porque somos el “país con mayor crecimiento”, incluso superando a Chile. ¡Viva el chovinismo! Chovinismo que sirve como opio al pueblo. Así, las masas trabajadoras deberían sentirse orgullosas y seguir empujando la locomotora del neoliberalismo(1) sin interesar que así como en la época Colonial, el Perú siga siendo saqueado de sus recursos naturales, la mayor parte no renovables, con lo que la producción nacional es relegada después de la producción extranjera en pleno territorio peruano, el aparato productivo nacional cada vez sea subastado y entregado a capitalistas extranjeros de Estados Unidos, China, Chile, India, Unión Europea, Japón, etc., a ínfimos precios (fábricas, industrias, centros mineros, telecomunicaciones, puertos, aviación, supermercados, administración de Machu Picchu, etc.). Lo anterior instruye que al apelar a la realidad peruana nos percatamos fácilmente que el Perú sigue siendo gobernado no sólo por gobiernos reaccionarios sino que estos han devenido en mafias políticas que además de desatar políticas antinacionales, antipopulares, antidemocráticas y proimperialistas se desenvuelven en medio de vergonzosos escándalos de corrupción y comprometidos, de pie a cabeza, con el narcotráfico y la aplicación del derecho penal del enemigo contra la justa y creciente protesta popular. Esto no sólo a nivel de los gobiernos de turno sino a través del mismo Estado, sus instituciones y políticas. Asimismo, las denuncias nacionales e internacionales dejan en claro que las Fuerzas Armadas y Policiales del Perú, además de haber cometido incontables e inmisericordes genocidios durante los 80 y 90, están embarradas con el narcotráfico, masacres populares y posiciones antinacionales pues ni siquiera sirven al resguardo de la soberanía nacional en términos geoestratégicos.

Si bien la economía peruana en el 2010 experimentó un crecimiento del 4.9, una de las más altas de la región, eso no necesariamente representa progreso y bienestar para el Perú y su pueblo, menos una equilibrada por no decir justa redistribución de la riqueza social. Por el contrario, la efectiva acumulación del capital es a costa del trabajador, principal fuerza productiva, a quien en la lógica neoliberal se lo sobreexplota y despoja de sus más elementales derechos y beneficios conquistados durante décadas de organización y lucha sindical. Ese pseudo crecimiento económico no es tal en la medida que no contribuye a la producción nacional que deviene en articuladora fundamental no solo del mercado interno sino también de la construcción del país como nación. Las brechas de desigualdad entre las clases sociales son cada vez mayores y la fuga de capitales –un enorme ejemplo lo constituye la transnacional europea TELEFÓNICA- es cuantiosa, o sea que ni siquiera esas desproporcionadas riquezas expresadas en el “envidiable” crecimiento económico son reinvertidas en el Perú. De ahí que a estas alturas nuestra nación oprimida se caracterice por ser más semifeudal y semicolonial que la década de los 80. El país sigue desplegando preponderantemente la economía primaria a través de la exportación de materias primas sin valor agregado lo que pinta de cuerpo entero el tipo de economía que viabiliza, la misma que carece en términos reales de una economía industrial en función de la producción y mercado nacionales.

La extrema pobreza y miseria cada vez se acrecientan y afectan a mayores proporciones de las masas populares. Según investigaciones socioeconómicas más del 60% de la población peruana está en la pobreza e indigencia, sin embargo el gobierno y el INEI, así como la prensa inicua falsean la realidad y nos pintan falazmente como un país modelo que le gana terreno al hambre y al desempleo. Basta analizar sobre la ingente población peruana que migra diariamente no sólo a Europa y Norte América sino también a Asia y a la propia Suramérica con devastadoras consecuencias socioafectivas a nivel personal y familiar.

 

NEOLIBERALISMO Y OFENSIVA CONTRA LOS DERECHOS DEL PUEBLO: Privatización de la educación

Destacamos que los distintos gobiernos neoliberales del Perú, desde el mafioso y genocida Kenyo Fujimori Fujimori hasta el actual también gobierno mafioso, vendepatria y proimperialista de Alan García Pérez y aliados de todo pelaje, no solo han ejecutado a sangre y fuego las políticas del imperialismo, principalmente estadounidense, a través de sus organismos: el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), sino también la profundizan con mayor reaccionarización del Estado y sus instituciones. Esto se manifiesta con deshacerse de responsabilidades vitales como salud y educación, así como la precarización de la producción nacional y con ella de las condiciones de vida de las masas trabajadoras. El neoliberalismo, ya fracasado en casi todas partes del planeta, agudiza la explotación económica y opresión sociopolítica del Perú, especialmente de las clases sociales más explotadas y oprimidas: el proletariado, el campesinado pobre y la pequeña burguesía. En lo que concierne a la educación desde principios de los 90 se ha intentado ejecutar la Municipalización de la Educación que no es otra cosa que privatizarla y ponerla al servicio de los grupos de poder económico. En ese afán de convertirla en una mercancía sujeta a compra y venta se soslaya deliberadamente su importancia en el papel protagónico ha desempeñar en la investigación y consecuentemente en la producción. Demás está precisar que lo último que se quiere es que sea accesible a las mayorías nacionales. Con esto se procura ahondar la elitización de la educación y sustraer de la misma  los diminutos rasgos de cientificidad que aún le quedan. Si la educación peruana padece una profunda crisis es porque en tanto parte de la superestructura de la sociedad refleja la insalvable crisis de la estructura económica de la sociedad. Tal como lo planteará el amauta José Carlos Mariátegui, fundador del Partido Comunista del Perú, “El problema de la enseñanza no puede ser comprendido bien al no ser considerado como un problema económico y como un problema social”. Asimismo agrega: “El estado es el órgano de la clase dominante. Tiene, por ende, la función de conformar la enseñanza con las necesidades de esta clase social”. Si hoy tenemos una educación en crisis es responsabilidad enteramente del decrépito Estado peruano. Por supuesto que otras mafias políticas –como Patria Roja que fue aliada de Fujimori y compañía- también tienen su cuota de responsabilidad, más aún cuando a lo largo de su negra historia siguen traficando, desde el CEN del SUTEP, con las gestas e intereses del magisterio peruano y sus aportes cristalizados en la Derrama Magisterial que la han convertido en un botín bancario.

 

LA EDUCACIÓN PÚBLICA O ESTATAL: Responsabilidad ineludible del Estado.

La educación pública implica el sistema nacional educativo correspondiente a cada país, que por lo general comprende la planeación, supervisión y ejecución directa de políticas y planes educativos, centrándose en los diversos niveles educativos. La misma es responsabilidad del Estado, por lo que este debe garantizar su desenvolvimiento mediante sus respectivas instituciones. Así, el Estado, ineludiblemente, debe garantizar condiciones adecuadas para su marcha más aún cuando constitucionalmente suele aseverarse que la educación es “obligatoria, gratuita y laica”.

La educación estatal tiene como función servir a los intereses de la nación y la sociedad en su conjunto y sus mayorías, por lo que debe sentar bases de forjar una educación nacional, democrática, popular y antimperialista. La realidad demuestra con creces que es todo lo contrario.

 

BOSQUEJO HISTÓRICO DE LA MUNCIPALIZACIÓN EDUCATIVA EN EL PERÚ

En la gestión del Ministro de Educación Jorge Basadre, mediados del siglo XX, el Estado traspasó la educación primaria a los municipios y a la iglesia Católica, amparados en el argumento de que el Estado era insolvente para financiar la educación en regiones marginales del país. Tiempo después se agudizó la crisis de la educación en manos de estas instituciones por lo que el Estado tuvo que reasumir su responsabilidad. Asimismo, la descentralización de la educación fue planteada en nuevos términos por otros gobiernos reaccionarios como el de Luis Bustamante y Rivero y el de Juan Velasco Alvarado quien viabilizó una Reforma Educativa (2) creando corporativamente los núcleos educativos comunales.

 

 

LA MUNICIPALIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN: Privatizar y elitizar la educación

La municipalización de la educación se enmarca en la lógica capitalista de convertirla en una mercancía más sujeta a la oferta y la demanda. Su esencia es la privatización del sistema educativo. Aferrados de una serie de subjetivos argumentos (crisis de la educación pública, descentralización para mejorar la gestión educativa, etc.) se pretende traspasar la responsabilidad estatal a los municipios con una serie de enmarañadas políticas. Esto implica que el Estado renuncia a su responsabilidad y, en el fondo, la deriva al capital privado para que el mismo la convierta en un negocio empresarial, incluso el Estado “contribuiría” a financiarla a través de subsidios. En suma el proceso de privatización permite al régimen acelerar y precipitar el arrasamiento de la educación pública y consecuentemente la de la profesión docente. Ya “municipalizados” los establecimientos, estos deben ceñirse a las nuevas “políticas laborales neoliberales” dirigidas a personal administrativo y docente.

El estado a través del gobierno y sus autoridades suelen plantear que la municipalización responde a la crisis de la educación y la necesidad de descongestionarla vía la descentralización, incluso despolitizarla y llevarla a la excelencia. En el contexto de un país sumido en un deformado neoliberalismo a ultranza, caso del Perú, la municipalización es poner la educación en bandeja de oro a los empresarios, asi como a los intereses político-partidistas. La municipalización no surge a solicitud del pueblo, de los padres de familia, estudiantes menos de los docentes y su sindicato; nace de propuestas de los partidos políticos reaccionarios antinacionales y vendepatrias porque ellos saben muy bien de la importancia ideo-política de la educación, así como de sus dividendos en tanto la conviertan en negocio.

Resulta fácil inferir que las designaciones de directores, maestros y personal administrativo responderán a criterios enteramente político partidistas y no a educativos. ¿Cómo está ahora la educación peruana? Imaginémonos ahora se debate en una profunda crisis cómo estaría de prosperar este nefasto engendró. La municipalización necesariamente profundizará la desigualdad económica y social. Entre otras cuestiones existen municipios sustentables y no en términos económicos y administrativos. Si la municipalización acentúa la desigualdad social, entonces resulta contraria a uno de los fines supremos de la educación. Los municipios son incapaces de hacerse cargo de esa alta y compleja responsabilidad por lo que terminarán derivándola a los rapiñeros empresarios. Asimismo los diferentes gobiernos de turno, paulatinamente, se  desatenderán de asignar los respectivos recursos para financiarla. ¿Quiénes asumirían esos vacíos presupuestarios? Cómo siempre el heroico y sufrido pueblo, pues serán quienes sufragarán los costos de la educación.

 

¿QUIÉNES SON LOS GESTORES DE LA PRIVATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN?

El imperialismo principalmente Yanqui que monitorea a sus organismos financieros internacionales como el BM, FMI, OIC y el BID y los diferentes gobiernos lacayos y serviles. Se trata de proteger los pagos “sagrados” de la deuda externa.

En la municipalización tenemos las bases para la privatización en gran escala de la educación. La municipalización de la educación no sólo atenta contra la educación pública sino también con la carrera pública magisterial que en perspectiva pretende liberarla a merced del mercado y hacerla prebendal. Asimismo va acompañada de la demolición de la unidad sindical de los maestros al desconocer su sindicato (SUTEP) e imponer otro (Colegio de Profesores del Perú) con opuestos principios y objetivos. El control efectivo de la “educación municipal” y sus fines serán facilitados a través de instrumentos  administrativos y coercitivos como la “acreditación” y “certificación” que a su vez sirven como condicionantes para determinar la “calidad” y “validez” de lo que se quiere.

 

OBJETIVOS POLÍTICOS DE LA MUNICIPALIZACIÓN:

- Convertir la educación en un efectivo aparato ideológico y político al servicio de las clases explotadoras y opresoras.

- Hacer de la educación una institución “apolítica” y sometida a los postulados demoneoliberales.

- Convertir a los profesores en mano de obra calificada libre enmarcados en la flexibilización laboral, es decir sin derechos y beneficios.

- Destruir la organización sindical (SUTE) y con ella el derecho a concientizarse, organizarse, movilizarse, etc. Para aquello crear el paralelismo sindical mediante el Colegio de Profesores.

- Desmantelar radicalmente el sistema educacional público y privatizarlo, convirtiendo a la educación en un privilegio y no asi en un derecho.

- Convertir lo que queda de educación en un efectivo instrumento de alienación, adormecimiento y manipulación de conciencias en pro de forjar una educación antipopular, antinacional, antidemocrática y proimperialista.

 

LA EDUCACIÓN EN EL PERÚ:

La educación peruana atraviesa una honda crisis y la misma se manifiesta en presentar los siguientes rasgos:

- Distanciamiento de la realidad y problemática social.

- La educación es un factor creciente de desigualdad.

- Cada vez más reducido presupuesto. Sueldos miserables a profesores y trabajadores.

- Infraestructura insuficiente e inadecuada.

- Improvisación y carencia de planificación.

- Subjetividad y extranjerización curricular.

- Incapacidad en la formación docente.

- Mediocridad en preparación de administrativos.

- Ausencia de valores sociales progresistas.

-  Carencia de un Proyecto Educativo Nacional.

- Privación de una identidad histórica y nacional.

- Renuncia a postulados de progreso y justicia Social.

- Educación memorística, libresca y divorciada de la realidad.

 

LA MUNICIPALIZACIÓN O PRIVATIZACIÓN APRISTA

El gobierno mafioso aprista plantea la necesidad de descentralizar la educación cediendo la administración de la misma a los municipios. Son viejas propuestas del imperialismo, grupos de poder económico y organismos financieros. La mafia del gobierno de Fujimori hecho las bases de nuevos intentos de municipalizar la educación a través del Decreto Legislativo de 1991 y el Decreto Ley 26011 de 1992. Las gestas de los maestros del Perú y el pueblo las hicieron fracasar.

La municipalización en marcha se orienta a fraccionar el endeble sistema educativo, generando pugnas entre los gobiernos regionales y las municipalidades. En suma, se pretende formar recursos humanos tecnócratas en función de los requerimientos del mercado y el sistema, por consiguiente carentes de una formación integral de su personalidad, es decir individuos pasivos, irreflexivos, acríticos y funcionales al mantenimiento y reproducción del injusto orden social vigente.

 

Notas:

  1. El capitalismo y el liberalismo, que lo sustento en su proceso de fundación, impulsó y desarrolló genuina y naturalmente la libre competencia, es decir un libre mercado en el que concurren sus actores (pequeños, medianos y grandes capitalistas) y la oferta junto a la demanda, así como las relaciones sociales de tipo mercantil se encargaban de regularizar toda la economía. La actual modalidad económica neoliberal sujeta a los lineamientos imperialistas niega precisamente esa esencia capitalista liberal, puesto que determina el predominio de los monopolios asentado en el capital financiero que va subordinar al capital comercial e industrial al mismo. He ahí una de las causas de la crisis del capitalismo-imperialismo. Asimismo, no corresponde referirse a la libre competencia porque simplemente no existe, en la medida que la misma está condicionada a procesos de regulación establecidos por las potencias imperialistas en función de sus monopolios que  concentran las grandes ganancias de las transnacionales.
  2. La Reforma Educativa emprendida por el gobierno de Velasco Alvarado restringió la gratuidad de la educación secundaria. La misma desencadenó una serie de protestas en el país, empero Ayacucho lo constituyó el epicentro sociopolítico. En ese histórico departamento, especialmente en Huanta, se organizaron y movilizaron decenas de miles de masas populares en defensa de la educación gratuita. Los combates y resistencias fueron la dinámica del pueblo movilizado ante la feroz represión, terrestre y aérea, por parte de las fuerzas policiales y armadas que sembraron terror a través de una matanza indiscriminada contra las masas desarmadas.

 

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